
Todo producto que uno ve puesto en el pasillo de hortalizas, se ha beneficiado con el mejoramiento de plantas de algún modo u otro. Ésta es una práctica antiquísima que comenzó con la agricultura misma. Sin entender la ciencia que estaba detrás, los primeros agricultores guardaban la semilla de sus mejores cultivos en cada estación. Con el paso de los años, seleccionaron las características que hallaron más destacables, transformando y domesticando los cultivos que producían.
Hoy en día, sabemos de qué manera los caracteres se transmiten de una generación a otra, estando en mejores condiciones para sumar cualidades nuevas y beneficiosas a las plantas. Con todo, constituye un proceso muy intensivo en mano de obra. Los genetistas realizan miles de polinizaciones, o cruzas, cada año tratando de descubrir la combinación de caracteres óptima. Estas miles de plantas luego probadas, seleccionándose las mejores para más evaluación. Este proceso prosigue durante 10 ó más años, hasta que la mejor variedad es descubierta.
Seminis tiene 78 genetistas y 112 programas de mejoramiento que continuamente perfeccionan y refinan las actuales variedades de hortalizas y frutas.