Observación, Seguimiento y Conservación de Nuevos Caracteres

ADN Científico

Las nuevas ciencias hoy en día están mostrando un mundo de posibilidades para los mejoradores de plantas tradicionales. Nuestros investigadores ahora pueden trabajar con rasgos altamente complejos, combinándolos de nuevas maneras. También estamos hallando nuevas soluciones en plantas silvestres – un vasto recurso de diversidad genética.

Selección con Ayuda de Marcadores

Con el fin de desarrollar nuevos y mejores productos, los genetistas pueden trabajar solo con caracteres visibles o que se puedan medir – el color y tamaño de la fruta, el tiempo que demoran las plantas en madurar, la capacidad de permanecer sanas frente a una enfermedad, son ejemplos. A veces, los genes que influyen en estos caracteres son fáciles de ver y dar seguimiento. Con mayor frecuencia, se hallan ocultos entre las decenas de miles de genes que conforman las plantas.

Mediante la genómica (secuenciamiento genético), las huellas dactilares del ADN y marcadores moleculares, actualmente somos capaces de confeccionar mapas de miles de genes y su influencia, destacando los caracteres deseados. Este proceso – llamado selección asistida por marcadores – nos permite clasificar rápidamente, grandes poblaciones de plantas en relación con caracteres capaces de beneficiar a nuestros consumidores. Podemos, en síntesis, halla la aguja en el pajar. Y podemos hacerlo con más rapidez que nunca.

Boludo

A veces encontramos nuevas caracteres en los lugares más extraños. Un tomate silvestre del Perú, por ejemplo. Dentro de estos pequeños frutos verdes, hemos descubierto un gen que aumenta el color rojo del tomate y del licopeno antioxidante que ayuda a combatir el cáncer. También hemos logrado acumular caracteres de resistencia a las enfermedades en formas que antes se consideraban imposibles. Es posible que, algún día, tengamos una resistencia “incorporada” para docenas de enfermedades, todo esto en una sola planta.

Entre los primeros cultivos que se están beneficiando con estos nuevos recursos están el tomate, los chiles y la cebolla.

Los tomates resistentes al Gémini virus fueron desarrollados con la ayuda de los marcadores moleculares, instrumento que permite a los investigadores manejar en forma más simple los caracteres complejos.