Las semillas son organismos vivos, y un mal manejo o almacenamiento de éstas puede reducir considerablemente su rendimiento. Seminis recomienda que todas las semillas se usen en dos años o en menos a partir de su compra. La siguiente información, de todos modos, servirá para asegurar al máximo su conservación.
La humedad y altas temperaturas pueden reducir el vigor y la germinación. Las semillas deberán, por lo tanto, guardarse en un lugar fresco y seco, alejado del sol y en recipientes cerrados. Seminis envasa sus semillas de acuerdo con los porcentajes de humedad recomendados para la industria, debiendo los envases permanecer cerrados para prevenir el daño a las semillas por la acción de la humedad.
Nosotros recomendamos guardar las semillas no tratadas y las semillas tratadas con fungicida a 15°C (60°F). La semilla que tiene priming o tratada con insecticida deberá guardarse a 5°C (41°F) o a menor temperatura. Generalmente, cada descenso de 5°C en la temperatura de almacenamiento duplica la vida de guarda de la semilla.
Algunas semillas son sometidas a priming, proceso que deja la semilla a punto de germinación. El priming puede ayudar al crecimiento de la semilla, especialmente bajo condiciones adversas. Debido a que el priming reduce la vida de almacenaje de las semillas, la semilla debe plantarse en el mismo año.
Seminis recomienda que las semillas con priming se guarden a 5°C (41°F). También deben someterse a una prueba de germinación seis meses después del priming y luego cada tres meses.
Para el embarque, la semilla necesita las mismas condiciones de temperatura que requiere durante su almacenamiento. No debe guardarse cerca de una fuente de calor o al sol directo. Una vez a bordo del barco, las semillas deberán almacenarse bajo la cubierta y distantes de calderas y demás fuentes de calor. Al proceder a la carga y descarga, evitar que las semillas queden a la luz directa del sol o en lugares cálidos o húmedos.
Las semillas pueden dañarse por un maltrato. Las semillas tienen una capa de protección dura pero frágil para proteger al organismo vivo que se halla dentro. Las semillas de maíz, arveja y poro son especialmente susceptibles a daños por manipulación. Los sacos de estas semillas no deben ser tirados ni arrojados porque la cubierta y los embriones de las semillas pueden partirse, con lo cual las semillas no se desarrollarán adecuadamente.
Recomendamos que cada lote de semillas pase por una prueba de germinación cada seis meses (cada tres meses en el caso de las semillas con priming). La prueba de germinación deberá realizarla un laboratorio que cumpla con las normas ISTA u otras reconocidas a nivel nacional o internacional. Los resultados de la germinación según pruebas de campo pueden variar de los obtenidos en laboratorios, por lo que no deben ser usados para etiquetar semilla.